Ayer el Canal Encuentro me dio el gustazo al pasar un especial sobre mi escritor y poeta preferido: el sr. Mario Benedetti. En una época me devoraba sus obras, y sabiendo que sería injusto poner sólo uno de sus cuentos (Montevideanos; Primavera con una esquina rota; Esta mañana y otros cuentos…), novelas (La tregua; Andamios…) o las tantas poesías (Te quiero; Corazón Coraza; Viceversa…) que recuerdo, voy a elegir una a capricho.
TÁCTICA Y ESTRATEGIA
Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Agosto 31, 2007 a las 8:16 pm |
“encuentro”, muchas veces paso especiales con cosas muy interesantes..tenganlo en cuenta!!
Septiembre 1, 2007 a las 2:00 am |
Ñoño.
Septiembre 3, 2007 a las 8:26 am |
Yo lo leí con entusiasmo en su momento, sobre todo sus poesías, hoy me parecen vacías.
Septiembre 5, 2007 a las 12:30 am |
Te preguntaría por qué… pero no lo voy a hacer porque seguramente me salgas con alguna pedentería de esas que te caracterizan.
De todos modos, por qué a ver?
Septiembre 5, 2007 a las 8:49 pm |
Es verdad que escribo mal, rápido, con soberbia y con la ironía de todo Pincemin (el orgullo es nuestro defecto), pero trato de no comentar son pedantería.
Las de amor las hay muy lindas, pero las políticas me cansaron, es pura experiencia de alguien que no sabe nada de poesía.
Septiembre 5, 2007 a las 9:57 pm |
Yo también ví el programa, y francamente me gustó más que su poesía, que tuve que digerir bajo pena capital en la facu. Igual me gustaba. Ahora no.
En cuestión de gustos, uno cambia también vio?
Septiembre 6, 2007 a las 11:13 am |
Milko: claro que uno cambia (paréntesis: muy buenos los logos para la fundación capo). A mí me siguen pareciendo geniales sus novelas y poesías, y mucho más sus cuentos. Quizá porque sí, uno cambia, madura, crece, se renueva, qué sé yo cuantas cosas… pero hay otras en las que o no se cambia, o si cambia no se olvida por qué aquello resultó interesante en aquel tiempo.
Javier: escribir escribís muy bien, eso no es novedad (y poco creo que te importe que te lo diga), tampoco la soberbia, que es en general una careta de la debilidad. Y el mismo Benedetti dijo una vez que escribir poesías “no implica saber de ellas”, así que todos podemos dar nuestra opinión al respecto… al menos de las suyas.
Septiembre 6, 2007 a las 5:38 pm |
esto por ejemplo es perfecto:
mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos
Septiembre 6, 2007 a las 8:11 pm |
Pablo, cuando a Benedetti lo conocía poca gente, esa poca gente apreciaba su obra y su persona. Con el tiempo (y con la película de Subiela) se hizo más “comercial”, cosa que muchas veces no se perdona.
Septiembre 7, 2007 a las 4:46 pm |
Si, puede ser, y respeto la opinión, pero es, qué sé yo… como te que diga que Pigna es menos creíble o querible porque baja la historia a la gente no instruida… se beneficia? claro, seguro. Eso es malo? para mí no, porque si su ganancia está en hacer algo bueno, me parece alguien a quien halagar, no criticar cruelmente. Si Benedetti se volvió popular, sus obras no son menos… al contratrio.
La gente que aprecia las cosas cuando están restringidas a pocos me ponen nervioso… y se parecen mucho a los fanáticos de Los Piojos que dicen: “ehhhh, pero yo los escuchaba cuando Ciro ni sabía tocar la armónica…”. Y, bobo?
Septiembre 8, 2007 a las 5:31 am |
A mi Benedetti no me gusta, ya lo sabes, pero no por vacio o comercial o masivo, sino simplemente porque no me gusta.
Pero admiro y envidio con el corazón a toda persona capaz de elaborar una obra poética.
Con lo desagradecida que es la poesía.
Hay que tener un alma especial.
No se bien que es “saber de poesía” pero creo que Javier sabe un montón porque ya me acusó a mi la semana pasada (vaya y pase) y ahora a Benedetti. Dale titán.
Yo creo que deberías conocer a César Vallejo, Pablito.
Septiembre 8, 2007 a las 11:39 am |
César Vallejo es uno de los grandes poetas. De esos que una vez leídos, nos acompañan por el resto de nuetra vida.
Septiembre 8, 2007 a las 8:45 pm |
Lo voy a buscar Duaca, gracia ´vo.
Septiembre 9, 2007 a las 2:50 am |
Pigna es criticable y merece descalificación porque es un falsificador profesional de la historia, un mentiroso y un ideólogo pago al servicio de un interés determinado. Basta leer esa mierda oficialista que es Caras y Caretas, asqueante.
Félix Luna bajó la historia argentina al pueblo, con honestidad -aunque se pueda disentir en las cuestiones opinables, y Luna se encarga de señalarlas como tales-, de buena fe, con arte y sin mentiras. También supongo que ganó plata, pero sin dejar la honestidad -empezando por la intelectual- en el intento.
Lo de Pigna no es cuestión de gustos, es que es dañino además de falto de ética.
Septiembre 9, 2007 a las 8:05 pm |
Juan, decime en qué miente (con ejemplos por favor) y los discutimos. No sé casi nada de historia, pero conozco a Pigna personalmente, lo entrevisté y leo sus obras (no así “esa mierda oficialista que es Caras y Caretas”) y el tipo no sólo me gusta (cosa muy mía y que no implica que los demás sean una caca), sino que me merece mucho respeto. Sé de pruebas sobre algunas cuestiones (por ejemplo un documento que encontró en no sé que provincia y que muestra la falsificación que se hizo al pasar oro (o plata) de las minas del Potosí por supuestas bolsas de harina, en lo que hoy se conoce como Día de la Industria) y que él tiene a disposición de quien quiera ver. Eso me parece un gesto de honestidad, no veo por qué es tan chanta para vos. Contame.
Septiembre 9, 2007 a las 9:12 pm |
¿Quien es luz de alerta?
Como será llevar la paranoia en el nickname?
Septiembre 9, 2007 a las 11:05 pm |
Pablo:
Leí bastante historia argentina, en el colegio y en la universidad. Me queda un buen residuo en la memoria. Desde lo estrictamente histórico, escuché a Pigna hablar tres veces por televisión. No lo leí nunca. El único diario que leo -La Nación- no publicó -al menos que yo recuerdo- nada de él, y eso también me dice mucho (con buenas razones en relación al diario, no tomen esta afirmación para cualquier lado). En esos programas habló sobre Sarmiento, Mitre, Rosas, Facundo Quiroga y San Martín, recayendo en mentiras viejas largamente desmentidas -muy al estilo de otro chanta con renombre en esa lides, José Ignacio García Hamilton-. Hacía silencios que dejaban como abiertas en un determinado sentido cuestiones que la inmensa mayoría de los historiadores opinan que ocurrieron en sentido contrario. Y ni siquiera se tomaba el trabajo de señalar que aquella a la que él parecía favorable -porque tampoco se jugaba el taimado, lo que indica que no es ignorante- era una opinión minoritaria.
Debo confesar que no leí nada de Pigna porque después de escucharlo hablar no gastaría un centavo en un libro de su autoría. Concedo entonces que puede que escriba mejor de lo que habla, pero en estos tiempos audiovisuales verba non volant, y lo que se dice queda tan fijo y es tan grave como lo que se escribe.
Sería largo de escribir pero, como muestra de la ligereza de muchas de sus afirmaciones, refiero una en la que dijo que Sarmiento -IGUAL QUE ALBERDI- quería llenar de europeos nórdicos argentina. La realidad es que Sarmiento no tenía admiración por los europeos ni por Europa en general, ni siquiera por los alemanes e ingleses. Y si pudo coincidir con Alberdi es erróneo equipararlos y más atribuirle ese pensamiento a Sarmiento, cuyo pensamiento es difícil precisamente por sus contradicciones y variaciones. Sarmiento iba más allá de Alberdi en esa cuestión, no distinguiendo entre nacionales para la inmigración sino en función de los sistemas políticos y económicos. Para Sarmiento el ideal era EEUU y Argentina debía parecerse a EEUU. Europa era para él sinónimo de atraso. No le importaba el origen de la inmigración sino las instituciones politicas y económicas que encontrarían en la Argentina, con buenas instituciones creo que -según Sarmiento- hasta un indio se regeneraba. Sarmiento era un visionario más que un gobernante, y conocía mejor que el figurín de Alberdi el barro de que están hechos los hombres. Por eso Sarmiento es la antítesis histórica de Perón, porque Perón -y el malhadado nacionalismo argentino- buscaron destruir la Argentina de Sarmiento. El punto es que igualar personajes tan distintos e importantes como Sarmiento y Alberdi con un dato que es propio de Alberdi y sobre el que Sarmiento no guarda una posición unívoca arroja muchas dudas sobre el rigor de Pigna. Y esto es lo peor: como quiere desprestigiar a Sarmiento le atribuye una idea que -para alguna ideología- podría servir para desprestigiar a Alberdi pero que no se identifica con el universo del pensamiento sarmientino. Pero el ideólogo se impone al historiador en Pigna.
Y como esa escuché unas cuantas más en apenas unas dos horas de TV.
Agrego a eso lo siguiente -que me parece lo peor y lo más denigrante para un historiador-. Esas inexactitudes no son tan graves como que después de enunciarlas le agrega una lectura ideológica en clave actual y servil al gobierno de Kirchner. Ahí pasa del mal historiador al ideólogo interesado, al mercachifle. Por eso no me merece respeto. Creo que Jorge Lanata es más respetable como historiador, y con eso ya dije mucho.
Ps. Clavel, chupame un huevo. Los dos mejor.
Septiembre 10, 2007 a las 6:25 pm |
Ok, no comparto y te digo por qué: vos leiste, Pigna tambieén, y él podría dudar de tus afirmaciones too. De Sarmiento, como de tantos otros, Pigna rescata siempre que era un humano, y muestra sus claros y oscuros (de Sarmiento siempre dice que mandó matar gauchos, pero a esos mismo gauchos les hizo decenas de escuelas). Y dos temas más: tu postura y la de muchos otros sobre “eso es ideología” es tan pobre como ridícula: tus posturas, visiones, críticas, modos de vivir, no están impregnados de ideología? negarlo es justamente ideológico…
Y lo otro es simp`le macho: no me hables en latín, no sé.
Gracias por la explicación, y calmaos… haya paz.
Septiembre 10, 2007 a las 7:28 pm |
Pablo:
No se quienes serán los “otros” a los que aludís, pero en lo que digo no hacer ideología significa tratar de fundar las opiniones en los hechos sin tergiversarlos, partiendo de la realidad y no deformándola con mis ideas con el fin de hacer valer mis ideas. Entonces hay que señalar los matices evidentes como las posiciones contrarias en el propio discurso histórico -refutándalas o dando las razones del desacuerdo en su caso-. Es lo que no hizo Pigna al decir sin más que Alberdi y Sarmiento fomentaban la inmigración de europeos nórdicos. Esa no es la posición de Sarmiento (falsedad). Y querer englobarlo en esa posición es deformar la realidad en función de la ideología (Sarmiento suscribía sin beneficio de inventario las ideas racistas de Alberdi según Pigna, cuando no es así).
En esa línea te podría decir que muchos análisis de Horacio Verbitisky y/o Vilma Ripoll y/o Izquierda Unida no son ideológicos y los suscribo -aunque pueda discrepar ad ferendam con lo que dicen- mientras que los de Guillermo Moreno y los corifeos de este gobierno -como Pigna- lo son´. Pensá simplemente en los índices manipulados de inflación, en la inexistencia de crisis energética, en el superavit fiscal, etc, mientras la gente se muere de hambre y la plata no le alcanza a nadie más que a los que reciben subsidios cruzados-.
De la misma forma que son ideólogos los periodistas de Clarín o Telenoche que hipócritamente se desgarraban sus vestiduras morales con la corrupción de Maria Julia mientras hoy guardan solemne, estruendoso y vergonzoso silencio antes conductas idénticas o mucho peores de la actual primera dama y candidata a la Presidencia de la Nación (que por ejemplo -y entre otras cosas- todavía no informó a Poder Ciudadano cuánto gastó en su último viaje a París pernoctando en el Ritz “where Lady Diana spent her last night alive”, o porqué usa fondos del Estado Nacional para sus altísimos gastos de campaña electoral -delito penado con prisión-). Podrías preguntarles.
Pax vobis, “too” (Donadío dixit).
Ps. Prefiero usar locuciones latinas -lengua de un gran imperio ante el que me inclino con respeto- y no palabras de la jerga del imperialismo americano al que le faltan arte, virilidad y heroísmo. O, sin aquello, carece de poetas que lo canten dignamente para disimiular su falta de humanidad, como lo hizo Virgilio con la romana civitas. Parafraseando a Cicerón: Donadío, cum ortu catamarcencis esset, civitates Romanus.
Septiembre 10, 2007 a las 7:31 pm |
Pablo:
No se quienes serán los “otros” a los que aludís, pero en lo que digo no hacer ideología significa tratar de fundar las opiniones en los hechos sin tergiversarlos, partiendo de la realidad y no deformándola con mis ideas con el fin de hacer valer mis ideas. Entonces hay que señalar los matices evidentes como las posiciones contrarias en el propio discurso histórico -refutándalas o dando las razones del desacuerdo en su caso-. Es lo que no hizo Pigna al decir sin más que Alberdi y Sarmiento fomentaban la inmigración de europeos nórdicos. Esa no es la posición de Sarmiento (falsedad). Y querer englobarlo en esa posición es deformar la realidad en función de la ideología (Sarmiento suscribía sin beneficio de inventario las ideas racistas de Alberdi según Pigna, cuando no es así).
En esa línea te podría decir que muchos análisis de Horacio Verbitisky y/o Vilma Ripoll y/o Izquierda Unida no son ideológicos y los suscribo -aunque pueda discrepar ad ferendam con lo que dicen- mientras que los de Guillermo Moreno y los corifeos de este gobierno -como Pigna- lo son´. Pensá simplemente en los índices manipulados de inflación, en la inexistencia de crisis energética, en el superavit fiscal, etc, mientras la gente se muere de hambre y la plata no le alcanza a nadie más que a los que reciben subsidios cruzados-.
De la misma forma que son ideólogos los periodistas de Clarín o Telenoche que hipócritamente se desgarraban sus vestiduras morales con la corrupción de Maria Julia mientras hoy guardan solemne, estruendoso y vergonzoso silencio antes conductas idénticas o mucho peores de la actual primera dama y candidata a la Presidencia de la Nación (que por ejemplo -y entre otras cosas- todavía no informó a Poder Ciudadano cuánto gastó en su último viaje a París pernoctando en el Ritz “where Lady Diana spent her last night alive”, o porqué usa fondos del Estado Nacional para sus altísimos gastos de campaña electoral -delito penado con prisión-). Podrías preguntarles.
Pax vobis, “too” (Donadío dixit).
Ps. Prefiero usar locuciones latinas -lengua de un gran imperio ante el que me inclino con respeto- y no palabras de la jerga del imperialismo americano al que le faltan arte, virilidad y heroísmo. O, sin aquello, carece de poetas que lo canten dignamente para disimiular su falta de humanidad, como lo hizo Virgilio con la romana civitas. Parafraseando a Cicerón: Donadío, cum ortu catamarcencis esset, civitates Romanus.
Septiembre 11, 2007 a las 11:31 am |
Juancito, estás mal papá, tranquilo… y no me pongas dos post iguales, ya me queda claro lo que pensás con uno.
Te contesto primero: si es ego perfecto, lo entiendo, pero si querés que entienda lo que decís no escribas en latín tigre PORQUE NO SÉ, PENE (o traducilo al lado, dale?). Y eso de la virilidad del idioma y eso bueno… te puse el “too” para cargarte porque vos me hablás en otras lenguas, pero veo que estás nerviosito. No lo hago más, sorry, o perdón.
Después: este gobierno es un asco en todo lo que señalás, completamente de acuerdo, pero de ahí a que todo está entongado, que todos los perdiodistas sean funcionales a los “corifeos” (genial ese, eh) de este gobierno, me parece mucho.
Y vuelvo sobre el punto:
“… hechos sin tergiversarlos, partiendo de la realidad y no deformándola con mis ideas con el fin de hacer valer mis ideas. Entonces hay que señalar los matices evidentes como las posiciones contrarias en EL PROPIO DISCURSO HISTORICO”. Ese es el tema, vos creés en los discursos históricos como reales. Hay quienes no, y viva la libertad.
Por último, qué garcha significa: “Donadío, cum ortu catamarcencis esset, civitates Romanus” (si es un insulto a mi apellido te cago a piñas, sabelo).
Septiembre 12, 2007 a las 3:23 pm |
Luz de alerta o Querido Joanma: No sabía que eras tu mismo. Pero bueno, igual no te pienso chupar un huevo por mucho que me lo ruegues.
No me voy a meter en la discusión histórica porque ya veo adonde conduce. Creo que vos también hablás desde un lugar y desde el cual también es dificil la imparcialidad. Pero así es la historia y poco ganaríamos discutiendo.
Una sola cosa: La Nación está tan impregnada de ideología como Pigna (ponele) y es corifeo de otros intereses distintos (ponele) y entonces… ya, es lo que quería explicar.
Por otro lado me daría mucho gusto recomendarte excelentísimos poetas americanos o británicos, o americanos only que serían la delicia de tu intelecto obviamente sensible al arte, si es que como decís, disfrutás de Virgilio.
En serio.
Saludos.
Y apagá la luz de alerta que hay crisis energética!
Septiembre 12, 2007 a las 5:07 pm |
Estimados:
Lamento no poder responder más extenso.
Pablo, fue doble simplemente para complacer los desvelos identificatorios de Clavel.
Clavel, no te hacía tan pacato. En fin, todo bien no voy a perder tiempo rogando. Se agraceden las recomendaciones reconociendo mi escaso conocimiento de la poesía yankee. La inglesa, en la cual tampoco me especializo, creo que es otra historia. Pero mi referencia a Virgilio venía no en cuanto a la poesía en general, sino aquella que canta la historia de una país o un imperio y que -como sucedió en Roma- siendo una noble historia -al menos hasta Sila- hizo noble a la lengua. Concretamente, el imperio americano actual no me parece apto para la lírica dada su falta de nobleza, su crueldad y extremo mal gusto. En lo poco que conozco existe una poesía dedicada a un país muy bello que fue EEUU cuando le cantó Walt Withman y, sin ser yankee, el propio García Lorca a la ciudad de Nueva York. También la prosa de Mark Twain en Huckleberry Finn y el Mississippi es poesía. Pero no aparece allí ni insinuado el imperio. Como no aparece la reina Victoria en los bellísimos sonetos de Shakespeare -que también leí-.
De todas formas, si encontraste al poeta que pudiera ponerle belleza al rostro violento de lo que viene sucediendo en los últimos 17 años, poesía sobre los Bush, Bill y Hillary Clinton, Condolezza, etc, y sobre la historia de la sangrienta expansión imperial y el sometimiento de la tierra, adelanto agradecidas recomendaciones. Pienso que todo eso es demasiado real como para ser bello, y que no tendrá su Virgilio.
Saludos,
Ps. La Nación: Advertí que se entienda bien. El diario es estricto en la calidad de los historiadores que publica, aunque lo hace incluso con aquellos diametralmente opuestos a la particular línea del diario y a su benémerito fundador e historiador. Pero no publica a charlatanes de cualquier bando. Si Pigna publicara en La Nación podría pensar que es un historiador riguroso. Que, con su “revisionismo” y fama, no aparezca en La Nación me lleva a confirmar que “charlatanea” bastante.
Septiembre 12, 2007 a las 5:33 pm |
Bueno
Octubre 5, 2008 a las 6:21 am |
[...] Mario Benedetti. Fuente: vamos [...]