Ayer escuché al Nano Serrat en la radio. Qué tipo. De él a Hernández, y de él a García Lorca y este fragmento de «Hai-kais». Eso sí que es saber escribir.
Sea para ti mi corazón
la luna sobre el agua
y el cerezo en flor.
Hay una estrella, sobre tu casa
hay una estrella. ¡Oh noche infinita!
Cuando yo era niño, ibas y venías
cuando fui mayor, ibas y venías.
Luego…
saltarás de un lucero a otro.
Advertisement
octubre 1, 2010 a las 2:16 am |
genial!! te dejo unos versos de hernandez q me encantan..q los disfrutes!!
“Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea”
octubre 1, 2010 a las 2:33 am |
Muy lindo Magui. Te retruco con este que me mandaron de folclore:
Así como la tierra va vistiéndose
con los brotes de la primavera,
así es caminar bien,
en plena posesión del espíritu.
(Epigrama de sabiduría mapuche)
PD: ni bola a este blog últimamente
octubre 1, 2010 a las 2:36 am |
Y otro de García Lorca:
Llora monótona como llora el agua,
como llora el viento sobre la nevada.
Es imposible callarla.
Llora por cosas lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh guitarra!
Corazón malherido por cinco espadas.